El daño que no aparece en la estadística de accidentes
Los trastornos musculoesqueléticos son la principal causa de días laborales perdidos en la mayoría de las actividades, pero rara vez se registran como accidentes porque no ocurren en un instante: se construyen a lo largo de meses o años.
Nadie denuncia el día en que empezó su lumbalgia. Aparece como ausentismo disperso, como bajas de rendimiento, como el operario que ya no puede hacer determinada tarea y hay que reubicar. Y termina, con frecuencia, en una denuncia de enfermedad profesional o en una demanda —momento en el que la empresa debe demostrar que evaluó las exigencias físicas del puesto y actuó en consecuencia.
Marco normativo aplicable
- Res. SRT 886/15Aprueba el Protocolo de Ergonomía, que establece el procedimiento de identificación y evaluación de los riesgos ergonómicos.
- Res. SRT 295/03Aprueba especificaciones técnicas sobre ergonomía y levantamiento manual de cargas.
- Ley 19.587Obliga a adaptar el trabajo a las características fisiológicas del trabajador.
- Decreto 351/79Establece condiciones generales sobre esfuerzo físico y organización del trabajo.
Los cuatro factores que evaluamos
Levantamiento y transporte manual de cargas
No se evalúa solo el peso. Importan la altura desde la que se toma la carga y hasta dónde se eleva, la distancia horizontal respecto del cuerpo, la frecuencia con que se repite la maniobra, si hay giro de tronco y qué tan buen agarre tiene el objeto. Una carga liviana levantada mal, muchas veces por hora, produce más daño que una carga pesada levantada correctamente una vez por turno.
Posturas forzadas y mantenidas
Trabajo con los brazos por encima de los hombros, tronco flexionado o rotado, cuclillas prolongadas, cuello inclinado de forma sostenida. También la postura estática: permanecer de pie sin posibilidad de alternar, o sentado sin apoyo adecuado durante toda la jornada.
Movimientos repetitivos
Ciclos cortos que se repiten cientos o miles de veces por jornada, típicos de líneas de montaje, empaque y tareas administrativas intensivas. Es el factor que más se subestima porque cada movimiento individual parece inofensivo.
Diseño del puesto y del entorno
Altura del plano de trabajo, alcances necesarios, espacio disponible para las piernas, tipo de asiento, superficie del piso, herramientas utilizadas y organización de las pausas.
Cómo trabajamos
- Identificación de puestos con exposición Relevamos qué puestos presentan factores de riesgo ergonómico, cruzando la observación con el registro de ausentismo y las consultas médicas por dolencias.
- Observación directa del trabajo real Observamos y registramos la tarea tal como se ejecuta, no como está descripta en el procedimiento. La diferencia entre ambas suele ser donde está el problema.
- Aplicación de métodos de evaluación Utilizamos los métodos reconocidos según el factor predominante, conforme al protocolo de la SRT.
- Determinación del nivel de riesgo Clasificamos cada puesto y priorizamos según la magnitud de la exposición y la cantidad de trabajadores alcanzados.
- Propuestas de intervención Proponemos cambios concretos: rediseño del puesto, ayudas mecánicas, reorganización de la tarea o modificación de las pausas.
- Informe técnico y seguimiento Entregamos el informe firmado y verificamos después que las medidas implementadas produjeron la mejora esperada.
Rediseñar el puesto antes que capacitar en la postura
La respuesta habitual ante un problema ergonómico es capacitar al personal sobre cómo levantar peso correctamente. Es necesario, pero es la medida más débil y por sí sola no resuelve.
Si el puesto obliga a tomar una caja del piso y girar para depositarla a la altura del hombro, el trabajador va a hacer ese movimiento cientos de veces por jornada por más capacitación que haya recibido, porque el puesto no le deja otra opción. La intervención efectiva modifica las condiciones: subir el plano de toma para eliminar la flexión, reubicar el destino para eliminar el giro, incorporar una ayuda mecánica, cambiar la altura de la mesa. Después la capacitación tiene sentido, porque hay una forma correcta que efectivamente se puede ejecutar.
El beneficio no es solo el cumplimiento
La evaluación ergonómica es de las pocas intervenciones de higiene y seguridad donde el retorno es visible en el corto plazo. Un puesto rediseñado reduce el ausentismo por dolencias, baja la rotación en tareas físicamente exigentes, mejora la calidad —el operario cómodo comete menos errores— y suele aumentar la productividad, porque el movimiento innecesario que lastima es también movimiento que no agrega valor.